miércoles, 12 de febrero de 2014
Cafetería Camelot: Ruta al cancho reloj (Solana)
Cafetería Camelot: Ruta al cancho reloj (Solana): Ruta al cancho reloj Partimos desde la localidad de Solana de Cabañas en dirección Berzocana, a unos 500 metros tomamos una pista for...
sábado, 1 de febrero de 2014
DIÓCESIS DE PLASENCIA.
El Obispado de Plasencia fue canónicamente erigida por el Papa Clemente III, (Pontificado de diciembre de 1187 a marzo de 1191),a
instancias del Rey de Castilla Alfonso VIII, en el año 1189, poco
después de la fundación de la ciudad por el referido monarca.
Aunque la bula original no ha sido conservada, el texto íntegro se encuentra en un escrito posterior de Honorio III, el 14 de noviembre de 1221 por el que se confirma la creación del Obispado.
En esta época, existen dos datos de relevancia:
En junio de 1188, el Papa Clemente III insta a Pedro Tajador, Arcediano de Plasencia, para que someta a todos los placentinos a la autoridad del Obispado de Ávila.
El 1 de junio de 1190, firma una orden de donación del rey Alfonso VIII D. Bricio, ya como Obispo de Plasencia.
Con toda seguridad, se puede afirmar que la Diócesis comienza a existir como tal, ya desde 1189.
Desde el principio de su fundación, Plasencia perteneció a la sede metropolitana de Compostela, que sustituyó a la de Mérida, por entonces casi despoblada y en poder de los musulmanes.
A partir del concordato de 1851, y durante casi siglo y medio la diócesis placentina fue sufragánea de la Iglesia Metropolitana de Toledo. Finalmente el 28 de julio de 1994, el Papa Juan Pablo II creó la provincia eclesiástica Emeritense- Pacense que agrupaba a las tres diócesis extremeñas: Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres, Plasencia.
Geografía Diocesana: La bula fundacional señala los confines del obispado que comprende el término de Plasencia y las cuatro villas comprendidas dentro de la jurisdicción espiritual: Monfragüe, Trujillo, Santa Cruz y Medellín, “con todas sus pertenencias”. Plasencia y Ávila se disputan Béjar, que quedó finalmente perteneciendo a Plasencia.
Desde Fernando III (entre 1232-1234), en que se reconquista Trujillo y Medellín, hasta 1959 han permanecido intactos los límites diocesanos de Plasencia. En ese año pasaron a la diócesis de Ávila los pueblos abulenses que pertenecían al arciprestazgo de Beceda y se incorporaron al episcopado de Plasencia cuatro poblaciones salmantinas y dos cacereñas. Además se acabó con la anomalía de dos pueblos que a la vez pertenecían a las dos diócesis por estar ellos cruzados por la Vía de la Plata que separaba ambos obispados. Así las dos parroquias de Baños de Montemayor se adjudicaron a Plasencia y las dos de Aldeanueva del Camino a Coria Cáceres.
La extensión de la Diócesis es algo superior a los 10.000 km 2 repartidos en tres provincias: Cáceres (donde está la mayor parte del territorio diocesano y donde se localiza la capital del obispado, Plasencia), Badajoz (con ciudades como Don Benito, Guareña, Medellín patria de Hernán Cortés, Navalvillar de Pela) y Salamanca con la ciudad de BejarEl Obispado de Plasencia fue canónicamente erigida por el Papa Clemente III, (Pontificado de diciembre de 1187 a marzo de 1191),a instancias del Rey de Castilla Alfonso VIII, en el año 1189, poco después de la fundación de la ciudad por el referido monarca.
Aunque la bula original no ha sido conservada, el texto íntegro se encuentra en un escrito posterior de Honorio III, el 14 de noviembre de 1221 por el que se confirma la creación del Obispado.
En esta época, existen dos datos de relevancia:
En junio de 1188, el Papa Clemente III insta a Pedro Tajador, Arcediano de Plasencia, para que someta a todos los placentinos a la autoridad del Obispado de Ávila.
El 1 de junio de 1190, firma una orden de donación del rey Alfonso VIII D. Bricio, ya como Obispo de Plasencia.
Con toda seguridad, se puede afirmar que la Diócesis comienza a existir como tal, ya desde 1189.
Desde el principio de su fundación, Plasencia perteneció a la sede metropolitana de Compostela, que sustituyó a la de Mérida, por entonces casi despoblada y en poder de los musulmanes.
A partir del concordato de 1851, y durante casi siglo y medio la diócesis placentina fue sufragánea de la Iglesia Metropolitana de Toledo. Finalmente el 28 de julio de 1994, el Papa Juan Pablo II creó la provincia eclesiástica Emeritense- Pacense que agrupaba a las tres diócesis extremeñas: Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres, Plasencia.
Geografía Diocesana: La bula fundacional señala los confines del obispado que comprende el término de Plasencia y las cuatro villas comprendidas dentro de la jurisdicción espiritual: Monfragüe, Trujillo, Santa Cruz y Medellín, “con todas sus pertenencias”. Plasencia y Ávila se disputan Béjar, que quedó finalmente perteneciendo a Plasencia.
Desde Fernando III (entre 1232-1234), en que se reconquista Trujillo y Medellín, hasta 1959 han permanecido intactos los límites diocesanos de Plasencia. En ese año pasaron a la diócesis de Ávila los pueblos abulenses que pertenecían al arciprestazgo de Beceda y se incorporaron al episcopado de Plasencia cuatro poblaciones salmantinas y dos cacereñas. Además se acabó con la anomalía de dos pueblos que a la vez pertenecían a las dos diócesis por estar ellos cruzados por la Vía de la Plata que separaba ambos obispados. Así las dos parroquias de Baños de Montemayor se adjudicaron a Plasencia y las dos de Aldeanueva del Camino a Coria Cáceres.
La extensión de la Diócesis es algo superior a los 10.000 km 2 repartidos en tres provincias: Cáceres (donde está la mayor parte del territorio diocesano y donde se localiza la capital del obispado, Plasencia), Badajoz (con ciudades como Don Benito, Guareña, Medellín patria de Hernán Cortés, Navalvillar de Pela) y Salamanca con la ciudad de Bejar.
Aunque la bula original no ha sido conservada, el texto íntegro se encuentra en un escrito posterior de Honorio III, el 14 de noviembre de 1221 por el que se confirma la creación del Obispado.
En esta época, existen dos datos de relevancia:
En junio de 1188, el Papa Clemente III insta a Pedro Tajador, Arcediano de Plasencia, para que someta a todos los placentinos a la autoridad del Obispado de Ávila.
El 1 de junio de 1190, firma una orden de donación del rey Alfonso VIII D. Bricio, ya como Obispo de Plasencia.
Con toda seguridad, se puede afirmar que la Diócesis comienza a existir como tal, ya desde 1189.
Desde el principio de su fundación, Plasencia perteneció a la sede metropolitana de Compostela, que sustituyó a la de Mérida, por entonces casi despoblada y en poder de los musulmanes.
A partir del concordato de 1851, y durante casi siglo y medio la diócesis placentina fue sufragánea de la Iglesia Metropolitana de Toledo. Finalmente el 28 de julio de 1994, el Papa Juan Pablo II creó la provincia eclesiástica Emeritense- Pacense que agrupaba a las tres diócesis extremeñas: Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres, Plasencia.
Geografía Diocesana: La bula fundacional señala los confines del obispado que comprende el término de Plasencia y las cuatro villas comprendidas dentro de la jurisdicción espiritual: Monfragüe, Trujillo, Santa Cruz y Medellín, “con todas sus pertenencias”. Plasencia y Ávila se disputan Béjar, que quedó finalmente perteneciendo a Plasencia.
Desde Fernando III (entre 1232-1234), en que se reconquista Trujillo y Medellín, hasta 1959 han permanecido intactos los límites diocesanos de Plasencia. En ese año pasaron a la diócesis de Ávila los pueblos abulenses que pertenecían al arciprestazgo de Beceda y se incorporaron al episcopado de Plasencia cuatro poblaciones salmantinas y dos cacereñas. Además se acabó con la anomalía de dos pueblos que a la vez pertenecían a las dos diócesis por estar ellos cruzados por la Vía de la Plata que separaba ambos obispados. Así las dos parroquias de Baños de Montemayor se adjudicaron a Plasencia y las dos de Aldeanueva del Camino a Coria Cáceres.
La extensión de la Diócesis es algo superior a los 10.000 km 2 repartidos en tres provincias: Cáceres (donde está la mayor parte del territorio diocesano y donde se localiza la capital del obispado, Plasencia), Badajoz (con ciudades como Don Benito, Guareña, Medellín patria de Hernán Cortés, Navalvillar de Pela) y Salamanca con la ciudad de BejarEl Obispado de Plasencia fue canónicamente erigida por el Papa Clemente III, (Pontificado de diciembre de 1187 a marzo de 1191),a instancias del Rey de Castilla Alfonso VIII, en el año 1189, poco después de la fundación de la ciudad por el referido monarca.
Aunque la bula original no ha sido conservada, el texto íntegro se encuentra en un escrito posterior de Honorio III, el 14 de noviembre de 1221 por el que se confirma la creación del Obispado.
En esta época, existen dos datos de relevancia:
En junio de 1188, el Papa Clemente III insta a Pedro Tajador, Arcediano de Plasencia, para que someta a todos los placentinos a la autoridad del Obispado de Ávila.
El 1 de junio de 1190, firma una orden de donación del rey Alfonso VIII D. Bricio, ya como Obispo de Plasencia.
Con toda seguridad, se puede afirmar que la Diócesis comienza a existir como tal, ya desde 1189.
Desde el principio de su fundación, Plasencia perteneció a la sede metropolitana de Compostela, que sustituyó a la de Mérida, por entonces casi despoblada y en poder de los musulmanes.
A partir del concordato de 1851, y durante casi siglo y medio la diócesis placentina fue sufragánea de la Iglesia Metropolitana de Toledo. Finalmente el 28 de julio de 1994, el Papa Juan Pablo II creó la provincia eclesiástica Emeritense- Pacense que agrupaba a las tres diócesis extremeñas: Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres, Plasencia.
Geografía Diocesana: La bula fundacional señala los confines del obispado que comprende el término de Plasencia y las cuatro villas comprendidas dentro de la jurisdicción espiritual: Monfragüe, Trujillo, Santa Cruz y Medellín, “con todas sus pertenencias”. Plasencia y Ávila se disputan Béjar, que quedó finalmente perteneciendo a Plasencia.
Desde Fernando III (entre 1232-1234), en que se reconquista Trujillo y Medellín, hasta 1959 han permanecido intactos los límites diocesanos de Plasencia. En ese año pasaron a la diócesis de Ávila los pueblos abulenses que pertenecían al arciprestazgo de Beceda y se incorporaron al episcopado de Plasencia cuatro poblaciones salmantinas y dos cacereñas. Además se acabó con la anomalía de dos pueblos que a la vez pertenecían a las dos diócesis por estar ellos cruzados por la Vía de la Plata que separaba ambos obispados. Así las dos parroquias de Baños de Montemayor se adjudicaron a Plasencia y las dos de Aldeanueva del Camino a Coria Cáceres.
La extensión de la Diócesis es algo superior a los 10.000 km 2 repartidos en tres provincias: Cáceres (donde está la mayor parte del territorio diocesano y donde se localiza la capital del obispado, Plasencia), Badajoz (con ciudades como Don Benito, Guareña, Medellín patria de Hernán Cortés, Navalvillar de Pela) y Salamanca con la ciudad de Bejar.
Fuente: http://blogs.hoy.es/
miércoles, 1 de enero de 2014
sábado, 7 de diciembre de 2013
HOMENAJE A LA MUJER RURAL.
Navezuelas homenajea la labor que han desempeñado las mujeres en las zonas rurales de la mancomunidad de Villuercas Ibores Jara
Para ello, la Casa de Cultura de la localidad cacereña será escenario este miércoles a partir de las 12,30 horas un acto para homenajear a nueve mujeres, quienes han sido elegidas por otros tantos ayuntamientos de la provincia.
Concretamente, estas mujeres proceden de municipios cacereños como Villar del Pedroso, Guadalupe, Deleitosa, Navezuelas o Logrosán, entre otros, y se reconocerá su actual labor o a título póstumo.
Además, estas nueve mujeres son las protagonistas de una exposición
itinerante que recorrerá varios municipios de la provincia. Se trata de
una muestra que recoge un pequeña reseña bibliográfica que explica por
qué han sido homenajeadas y una fotografía.
Los detalles de este homenaje han sido dados a conocer por el
diputado de Cultura, Eduardo Villaverde, acompañado por el presidente y
el vicepresidente de la Mancomunidad Villuercas Ibores Jara, Carlos Ríos
y Juan Pedro Domínguez, respectivamente, y las técnicos de la Oficina
de Igualdad y Violencia de Género de dicha mancomunidad, Pepa Rubio y
Maribel León.
De este modo, la muestra permanecerá expuesta en la Casa de Cultura
de Navezuela, durante una semana, más tarde, se trasladará a aquellos
municipios cuyos ayuntamientos hayan solicitado la exposición.
Pese a que los detalles del acto no se pueden dar a conocer puesto
que es una "sorpresa" para las homenajeadas, se trata de hacer
"visibles" a aquellas mujeres que han aportado y siguen aportando
valores muy importantes y que no han tenido su reconocimiento, ha
explicado una de las técnicos de la Oficina de Igualdad y Violencia de
Género de la mancomunidad, Pepa Rubio.
"LAS MUJERES SON EL SOPORTE DEL MEDIO RURAL"
Cabe indicar que es la segunda vez que esta mancomunidad decide
rendir un homenaje que reconoce el "enorme papel" que ha desempeñado la
mujer en el ámbito rural ya que son el "soporte" del medio rural, tanto
en el medio familiar como en la prestación de servicios en la comunidad,
ha aseverado el vicepresidente de la Mancomunidad Villuercas Ibores
Jara, Juan Pedro Domínguez.
En este sentido, Domínguez ha añadido que las mujeres son el "soporte
vital" en una época de "mucha dificultad" en las zonas rurales,
mientras que el diputado de Cultura, Eduardo Villaverde, ha recalcado
que es una forma de reconocer la labor que han desempeñado las mujeres
en los municipio, quienes son "fundamentales" para dinamizar las
actividades.
Por su parte, el presidente de la Mancomunidad Villuercas Ibores
Jara, Carlos Ríos, ha explicado que el objetivo de la citada
mancomunidad es dar a conocer el "enorme trabajo" que las mujeres han
ido desempeñando en las zonas rurales, como "piezas claves" en el
desarrollo económico de estos lugares.
Este homenaje coincide con la Fiesta de la Castaña que se celebra con
motivo de las Fiestas de Santa Bárbara, patrona de Navezuelas; desde
este martes y hasta el próximo día 7 de diciembre, habrá distintas
actividades en esta localidad, todas ellas acompañadas por las castañas,
ya que este municipio es una de las mayores productoras de este fruto.
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