viernes, 28 de noviembre de 2008

POSTAL DE OTOÑO EN LAS VILLUERCAS.


Un banco. Nos sentamos. Detrás, la iglesia de Cabañas del Castillo. Portada mudéjar y virgen con nombre muy propio: De la Peña... Que es justamente lo que queda a su espalda: un peñasco imponente con un castillo en lo alto. Es la hora de la siesta. Silencio... Psssss... Escuchemos: esquilas de cabras y esquilas de ovejas, hasta cinco trinos diferentes de pájaros, algún ladrido y el zumbido de un moscón. Nada más.Miremos: a la izquierda, entre la neblina, los picos de la Sierra de Las Villuercas; al norte, las llanuras del Tajo; al frente, dehesas onduladas e infinitas; detrás, ya digo, la iglesia, la roca, el castillo, los cerros... Olamos: leña, jara, humo, humedad de pueblo pequeño con casas abandonadas... Pero atención, por el aire vienen aromas poco canónicos, no son de aquí, no parecen extremeños, demasiado montunos, demasiado ácidos, demasiado visigóticos... ¿Visigóticos?Esta mañana, hace solo unas horas, nos adentrábamos en esta comarca tan poco conocida de El País Que Nunca Se Acaba. Porque sí, a Las Villuercas hemos venido casi todos: el monasterio de Guadalupe, el vino de Cañamero, ese restaurante tan gracioso llamado Algo Así llevado por suizos... ¿Pero conocen ustedes Navezuelas, Roturas, Solana, Cabañas, Retamosa, incluso Berzocana?Ya sé que las carreteras son infernales, aunque poco a poco, parche a parche, están dejando de serlo, pero eso tiene su punto de ventaja: los turistas se arriesgan poco a recorrer estos parajes y así, este paraíso con municipios (Berzocana, Cabañas) de demografía siberiano-sahariana (4 habitantes por kilómetro cuadrado) mantiene vivos hábitos como los Añojos (fiesta navezueleña de fin de año en la que se sortean las parejas de novios) y conserva rasgos genéticos únicos como los que, aseguran varios libros muy serios, caracterizan a los habitantes de este pueblo situado a 930 metros (el tercero más alto de Extremadura tras los 1.175 de Piornal y los 1.124 de La Garganta) que se llama Navezuelas al que acabamos de llegar.Hemos venido en busca de visigodos. Sí, porque esos libros serios dicen que en este pueblo tan apartado se han conservado rasgos de esa etnia germánica y que abundan los rubios, los de ojos azules y hasta los pelirrojos. También dicen los tratados que los navezueleños son de natural reservados (aunque no se especifica si también eran así los visigodos).Lo cierto es que por más que buscamos, no encontramos genética bárbara por ningún lado. En la tienda de comestibles nos venden bebida manos blancas, tez morena, pelo negro... En el bar JB nos ponen café con rasgos muy del país. Eso sí, nos miran con cierta desconfianza, pero parece más bien por la duda de si seremos inspectores de Hacienda o de Trabajo porque quien mucho pregunta o es inspector o es truhán.En Navezuelas no hay visigodos, pero a cambio descubrimos el pueblo más florido de Extremadura. No hemos paseado jamás por calles tan vegetales, tan lujuriosas de pétalos, de olores, de hojas verdes y granadas rojas. En el pueblo hay fuentes, laberintos de callejas, centros de cultura, de salud, de educación y de pensionistas, un autobús va y viene cada día a Talavera de la Reina y un notario viene y va una vez al mes desde Guadalupe.Porque a Navezuelas hay que ir, por Navezuelas no se pasa y el viaje requiere algo de empeño. A cambio, puedes comprar miel deliciosa, contemplar lomas amarillas de robles otoñales y probar las mejores castañas del país. El pueblo se independizó de Cabañas del Castillo en 1924 y hoy tiene 714 habitantes. El alcalde se llama Ladislao y el de Cabañas, al otro lado de la sierra, Paulino. Nombres con sustancia, nombres de alcalde...Entre Navezuelas y su pueblo padre, Cabañas, no existen contenciosos. Solo entre las muchachas de Roturas, la pedanía cabañega vecina, y las chicas navezueleñas hay algún que otro encontronazo. Pero no se preocupen, es poca cosa, más bien virtual: en los foros se llaman flojas, cansinas y 'flipás' las unas a las otras. Pero que tire la primera piedra quien no se haya aprovechado alguna vez de Internet para desahogarse.Ricos y ricachosPor estos pueblecitos de Las Villuercas, ricos, lo que se dice ricos, no hay. Lo que sí se ven son ricachos (dicen que un mandamás de Ferrovial, dicen que una sobrina de Botín). Realmente, no se ven, se escuchan cuando llegan en helicóptero a sus fincas. Esto de ricacho no es cosa nuestra, sino de Pablo. ¿Y quién es Pablo?Vamos por partes. En primer lugar hay que explicar que hemos cogido el coche y, conduciendo por la carretera de montaña más alucinante de Extremadura (estrecha, al borde del precipicio y envuelta frecuentemente en la niebla), hemos llegado a Berzocana. Aparcar en la Plaza Mayor. Subir a la iglesia... Y chas, aparece como por ensalmo Pablo. «Es que les he visto subir y me he dicho: Tate, estos van a la iglesia, voy a enseñársela». Y nos la enseñó.Pablo es el guía solícito y entusiasta de la semicatedral de Berzocana. Sí, verán, es que no es catedral, pero casi. Y, por encima de todo, ¿tachán tachán!, aquí sí hay auténticos visigodos. De cuerpo presente pero visigodos... De Cartagena, pero visigodos... Aunque dejemos que Pablo cuente la historia tras llevarnos a un balconcillo donde, en un arcón que no se puede abrir («Si fuera usted cura, le daba la llave y lo abría, pero no siendo cura...»), se conservan las reliquias de san Fulgencio y santa Florentina.«Estos dos santos eran de Cartagena, eran visigodos y hermanos de san Leandro y san Isidoro. Por miedo a los moros profanadores, trajeron sus cuerpos desde Sevilla, los enterraron a 200 metros de aquí y el 26 de octubre de 1223 los encontró un labrador. Los de Cartagena los reclamaron en el siglo XVI, pero Felipe II mandó un ministro que dictaminó que se quedaran aquí para siempre, excepto un huesecillo que se envió a El Escorial y otro a Cartagena. Cada 26 de octubre salen en procesión los cráneos de los dos santos por Berzocana», detalla Pablo.¿Pero cómo distinguen el cráneo del santo del de la santa? Pablo lo explica: «Porque en uno de ellos se encontró la peineta con la que se peinaba santa Florentina». Sea como fuere, esta semicatedral merece la pena y las explicaciones de Pablo no tienen precio. Bueno, sí, la voluntad.Y nos fuimos a comer. Y volvimos al coche. Y cruzamos un bosque de alcornoques gigantes. Y subimos a Cabañas del Castillo. Y nos sentamos en el banco. Y allí, entre la roca y la llanura, mirando, oliendo, escuchando, nos sentimos visigóticos, extremeños y universales.


FUENTE: Periódico Hoy.es.


domingo, 16 de noviembre de 2008

PATANES DE LA HISTORIA DE ESPAÑA.Pedro Gómez Labrador.




Don Pedro Gómez Labrador, Marqués de Labrador, retrato de Vicente López Portaña, Museo Nacional de Arte de Barcelona
De familia noble, estudió Derecho en la Universidad de Salamanca donde se recibió como bachiller. Fue nombrado juez en la Audiencia de Sevilla en 1793. En 1798 como enviado plenipotenciario fue nombrado por Carlos IV para asistir al Papa Pío VI, prisionero de los franceses en Florencia en 1798. A continuación fue nombrado embajador en el creado Reino de Etruria, donde fueron entronizados los Borbón-Parma. En 1812, fue nombrado por Fernando VII, Secretario de Estado (equivalente al cargo actual de Ministro de Asuntos Extranjeros).[1]
Opuesto al liberalismo, contribuyó a abolir la Constitución de 1812 y le fue dado el encargo de representar a Fernando VII en los tratados de paz de Viena de 1814-1815, donde consiguió el desprecio hacia los intereses españoles, como eran los derechos relativos a la devolución de Luisiana y el reconocimiento de las posesiones americanas. El Duque de Wellington lo refirió como "el hombre más estúpido que he visto en mi vida".[2]
Como persona de poca amabilidad, no consiguió apoyo a sus demandas, en un congreso donde la vida social fue paradigmática y a la que tampoco le ayudó la falta de dinero que la Corona española no le envió. Se dice que su participación en el Congreso de Viena fue tan anodina, que no organizó ni una recepción en su residencia en Viena del Palacio Palffy (Josefsplatz).Aunque eso sí le dió para comprar ocho navios de guerra rusos destartalados, que costaron una fabulosa cantidad, al embajador de Rusia.
Murió en Madrid, mentalmente discapacitado, ciego y arruinado.


Fuente:Wikipedia

miércoles, 8 de octubre de 2008

ABADÍA DE LAS VILLUERCAS


En 1791 página del Interrogatorio de la Real Audiencia, Extremadura en los tiempos modernos Partido de Trujillo tomo 1º.
Esta abadía con sus pueblos es del Obispado de Plasencia.
Esta abadía tenía Campo Ramos de los Condes de Oropesa.
No hay procuradores ni abogados, el alcalde puede ser de cualquier pueblo de la Abadía, los alcaldes y Ayuntamiento los nombra el Conde de Oropesa.
Todos los pueblos están situados en asperísimo terreno, solitario y monstruoso y especialmente Roturas y Navezuelas en el profundo valle de las Villuercas donde nace el río Almonte.
En cada uno de estos pueblos hay parroquia y Cura Teniente propiedad del Abad, cura propio de todas.
Pero el Abad en vez de vivir en la capital, vive en Roturas, sin duda por ser mayor vecindario y en dicho lugar hace de Cura propio y en los demás tiene tenientes que los paga de sus rentas y manuales y les provee el Obispo de Plasencia. No necesitan cementerio.
La Abadía es del Patronato Real y los provee su Majestad, haciendo los pretendientes oposición en Plasencia, cuyo Rvdo. Obispo propone tres a la Real Cámara de Castilla y a consulta de esta provee su Majestad la Abadía y a dicho abad corresponden todos los diezmos mayores y menores de este estado, sin que deje de pagarse de fruto alguno y aun los exigía de los soldadas de los sirvientes según la costumbre del Obispado.
En toda la Abadía no, hay más beneficio que el curado que obtiene dicho abad, el sin embargo del título de la Abadía que se da en este estado no tiene intervención alguna.
Hay cuatro ermitas, las dos de los Santos Mártires y San Gregorio Osciense, en que están situadas las cofradías de los dichos santos, San Gregorio como patrono de dicha abadía concurren muchas gentes en su fiesta. Había toro en la fiesta.
Aunque no hay huertas y si mucho huerto, especialmente en Roturas y Navezuelas que están como se ha dicho entre las Villuercas a los márgenes del río Almonte, tienen muchos árboles frutales, excepto en Cabañas que por su altura y fragosidad del terreno es casi incapaz de beneficio alguno y así se ha despoblado paulatinamente.
Hay un puente para las merinas titulado puente del Conde por el portazgo que cobra el dueño de este estado y el Monasterio de Guadalupe, por el tránsito de dicho puente.
Hay dos molinos de aceite, uno en Roturas y otro en Retamosa,
El mancho de jaramillo donde aseguras que no penetra res alguna y es criadero de lobos y alimañas.
Los árboles normales son alcornoque, encina y otros arbustos, alisos, arces, robles etc.


LA ABADÍA
Esta Abadía Beneficio Curado estuvo agregada al Real Patronato con derecho de presentación cuya función, según la tradición y las primeras partidas, data de los tiempos del vencedor de Pavía. Desde su fundación estuvo regida por curas tenientes en cada Barrio hasta los años 1540, que aparece firmando como Abad él.
1º Ilustrísimo Sr. D. Fernando de Monroy y Ayala, hijo de los Condes de Deleitosa, Capellán mayor de la Princesa de Portugal Dª. Beatriz su hermana Sra. de los estados de Belvís y de Cabañas y fundadora del convento de Franciscanos de Belvís y del Hospital de San Pedro cuyo patrono es el Duque de Alba y a cargo del concejo o Ayuntamiento.
Este Abad vive en Roturas y Berzocana, como maestro Templario inauguró la estancia en las fiestas en Berzocana y los días normales en Roturas.
Fundó en Roturas un molino harinero y una almazara para aceite, fundó dos herrerías de Desuella Cabras de la que era patrono el Conde de Oropesa y la Herrería de los campillos a cargo del Duque de Alba. Igual fue fundador del convento de Sta. Ana y también se cree de los Franciscanos de S. Pedro de Alcántara donde edificó su última morada que fue el 17 de Abril de 1510.
2º Maestre D. Juan Castillo, obispo que fue de Cubas, después Abad de Roturas 1591 reedificó el Hospital del Obispo donde se retiró y fue enterrado en el claustro de los Priores de Guadalupe.
3º D. Nicolás Palacios por el año 1594.
4º D. Jerónimo Angulo Maldonado murió en esta 1610 y en testamento el 30 de Octubre de 1913 fundó y dotó una abrapia para casar huérfanos. Que todos los años se dirán 2 dotes de 30 Ducados y si no hubiera huérfanos un año se diera a la Parroquia y Robledollano que no disfrutase solo uno, y que pasados unos años su cuerpo fuera enterrado en S. Pedro, parroquia de Ávila. Una salve con procesión todos los sábados excepto los de Cuaresma, de 16.325 Ducados. Dos capellanías de Ávila cada una con 20.000 Ducados para que le aplicaran misas.
5º D. Alfonso Varona Zorrillas año 620, Alavés.
6º Don Pedro de Agapetita por los años 1628.
7º Don Alonso Ortiz de Zarate por los años 1632 murió visitando cabañas, por testamento de 6 de septiembre de 1647 fundó una capellanía con 16 Ducados, tres herederos y una casa, casi todo se empleó en tierras. Pagó una pensión a su hermana, Dª. Mariana que profesó en S. Pedro de Trujillo.
8º Don Juan Ortuño Teruel, natural de Sabiote (Jaén), fundó la en Roturas las Ermitas de S. Sebastián hoy cementerio, S. José de Torrejón y Sta. Lucia a la Clerecía de Viejas-que era de su propiedad- El 16 de Febrero hizo Testamento en copia (1653) fundó una memoria para casa huérfanos 1.400 Ducados a la que añadió 330 Ducados en 1649. Fue maestre el de Coria le regaló el sagrario para el monumento. Se dijo la primera misa en S. José el 7 de Junio de 1650.
9º Don Marcos López de Arallano en 1655.
10º Maestre D. Francisco de Sastre 1678.
11º Ilmo. D. Álvaro Rodríguez de Carvajal, nombrado 1682, era natural de Plasencia y Canónigo en la misma murió en Roturas el 26 de Septiembre de 1683 está enterrado en la capilla mayor al lado del evangelio.
En esta época fue la desaparición total de Torrejón, no tuvo iglesia sólo la ermita de S. José que edificó D. Juan Ortuño antes dicho fundó una memoria en la cerca trasera de Cabañas a favor del sacristán de Roturas con la carga que asistiera a las ermitas y pagar la misa de S. José, Robledollano estuvo siendo anejo de Roturas hasta que se hizo la Iglesia por el año 1.600.
12º D. Miguel Ruiz de Agüero 1684, fue Majestad de Ciudad Rodrigo.
13º D. Diego Álvarez de Toledo, capuchino hijo de los Condes de Oropesa, hermano de la Condesa de Orgaz señora de Cabañas, natural de la Oliva y vino por el 1684 y falleció en Roturas el 10 de Diciembre de 1703. Los dos hermanos fundaron una memoria de 1.000 Ducados para la educación de un huérfano y después se distribuyera entre la Iglesia de Roturas y la Iglesia de Solana, el retablo de ésta se hizo en tiempo, de mi abuelo Ilmo. D. Francisco Álvarez de Toledo, el cual asistió a la inauguración en calidad de embajador de Carlos V al Concilio de Trento en tiempos de Pablo III y Julio III es de la familia de los tres Obispos de Plasencia D. Gutierre 1º y 2º.
La otra hermana regaló las vírgenes de Plata de esta Iglesia de Roturas 1.716 perteneció este señorío a la condesa de Vulana, duquesa de Escalona y condesa de Oropesa.
14º Diego Gamir Chirino y Castro-Cabeza 1.700 18 Octubre tomó posesión, natural de Jerez de los Caballeros, fue mayordomo de pajes del Ilmo. D. Bartolomé de Céspedes Cisneros, Obispo de Málaga y murió en Roturas el 18 de Julio 1.714.
Le encomendó el Obispo de Plasencia que presidiera el interrogatorio para el proceso de la Sierva de Dios Dª María del niño Jesús de Berzocana.
15º D. Francisco Holgado Barrientos, natural de Alburquerque tomó posesión el 7 de Febrero de 1.715 y falleció en Roturas el 5 de Marzo de 1736.
16º D. Juan Regueras Valbuena, aprobado en 1.736 había sido penitenciario de León, natural de Camporedondo Obispado de Palencia y colegial mayor del Salvador de Oviedo y visitador de Salamanca.
17º D. Pablo Sánchez Chico-Carrasco, natural de Zorita, consultor del Sto. Oficio en 1.745 falleció en Roturas el 3 de Noviembre de 1.761. Este ornamentó la Ermita de S. José de Torrejón, quedó 300 maravedis al Hospital de Madrid otros 300 al colegio S. Bartolomé de Salamanca 3@ de aceite a cada parroquia de la abadía. También fundó capellanía en Zorita.
18º D. Juan Ruiz, ecónomo y teniente cura de Robledollano en 1.761.
19º D. José Antonio Mejides y Mazón en 1.761, natural de Salamanca de donde fue Gobernador y provisor, como también de Plasencia en esta época se reedificó la Parroquia de Roturas.
20º D. Santiago Vivas y Muñoz en 1.774 natural de Guareña, había sido párroco de Talaván vino a Casatejada y organizó la obra pía del Sr. Chico y falleció en Roturas a 29 de Octubre de 1.796.
21º D. Alonso Gómez Badalejo natural de Don Benito, tomó posesión el 3 de Junio de 1.797. Este señor compró la concha de Plata que hay en la Iglesia, por estar deteriorada la Ermita de S. Sebastián en ese lugar se hizo el cementerio de Roturas y se comenzó a enterrar en 1.814.
22º D. Miguel Bravo de Bujarón fue nombrado ecónomo el 16 de Febrero de 1.804 era natural de Roturas, su cura teniente.
23º D. Gabriel Pulido Carvajal en Mayo de 1.806 de Plasencia había sido párroco de Berzocana, desde aquí pasó de Canónigo a Plasencia, donde murió el 12 de Abril de 1.821.
24º D. Juan Rafael y Núñez en Agosto de 1816 tuvo varios cargos de Cura hasta que pasó a Abad de las Villuercas, murió en Roturas a 8 de enero de 1848. Este fue el último abad cuya Abadía desapareció por las leyes del Patrocinio nacional.
En esta época desapareció Torrejón que fue anejo a la parroquia de Roturas.
Al desaparecer la abadía los de Roturas llaman a los de Berzocana para arreglar todo lo que quedaba pendiente.
Dos razones había para ello: 1ª Que los abades muertos en Roturas se enterraron en la Ermita de la Concepción de Berzocana y 2ª que en Berzocana habían conservado la casa templaría de la que nació la abadía siendo los primeros abades maestres de la Orden Templaría.

FUENTE:Coloquios históricos de Extremadura

Escrito por Pastor Serrano, Juan José

martes, 7 de octubre de 2008

DICCIONARIO GEOGRÁFICO-ESTADÍSTICO DE ESPAÑA Y PORTUGAL.1827.


Las Navezuelas, las de España,provincia de Extremadura, partido de Trujillo,obispasdo de Plasencia,una parroquia, un pósito.113 vecinos unos 482 habitantes, produce trigo, centeno, cebada,pastos y algunas legumbres a 30 leguas de la capital y 7 de la cabeza de partido.


Fuente: DICCIONARIO GEOGRÁFICO-ESTADÍSTICO DE ESPAÑA Y PORTUGAL.1826 de Sebastián de Miñano y Bedoya y Tomás López de Vargas Manchuca.

NAVEZUELAS EN EL DICCIONARIO GENERAL DEL NOTARIADO Y DE ULTRAMAR,1857



NAVEZUELAS:Lugar que forma ayuntamiento con Cabañas,provincia y audiencia territorial de Cáceres, partido judicial de Logrosan,Diócesis de Plasencia,con 90 vecinos y perteneciente a Extremadura.

FUENTE: Diccionario General del Notariado y de Ultramar de José Gonzalo de las Casas,1857.

lunes, 6 de octubre de 2008

ERRORES HISTÓRICOS DE GLADIATOR


Argumento:

Año 180 d.C. El gran general romano Máximo, leal servidor del emperador Marco Aurelio, tras un duro combate contra una tribu germánica, que amenaza con sus incursiones, con franquear la frontera norte del Imperio; regresa victorioso al fuerte donde están provisionalmente instalados él, sus huestes y el mismo emperador. Allí, Marco Aurelio, que considera que Máximo es el candidato idóneo para heredar el Imperio, le expone su deseo de legárselo, pero el general, haciendo gala de honradez, renuncia al cargo, y manifiesta su respeto hacia el orden sucesorio, de acuerdo al cual, es al hijo del emperador, Cómodo, a quien le corresponde heredarlo. Sin embargo, el emperador desconfía de su hijo dada su absoluta falta de integridad.

No en vano, cuando Cómodo se entera de las intenciones de su padre, aprovechándose de un momento de intimidad en el que padre e hijo departen sobre sí mismos, le asesta una puñalada a traición, para fingir la muerte natural del emperador, y autoproclamarse su sucesor. Máximo, se muestra tan cauto como intuitivo. Cuando Cómodo le propone sea su general, éste declina la oferta, y el ilegítimo emperador, consciente del peligro que entraña un nuevo enemigo que conoce todos los entresijos del poder, no duda en ejecutarle a él y a los suyos. Manda a sus mercenarios al hogar de Máximo, en Emerita Augusta, Hispania (la actual Mérida, en Extremadura) para matar a toda su familia. Máximo, tras forcejear contra los soldados que han recibido la orden de matarlo, consigue huir, y precipitadamente, monta a caballo, y emprende un viaje a su tierra (¡en un dudoso intervalo de tres días!). Sin embargo, no llega a tiempo, y se encuentra con un panorama desolador, su esposa y su hijo, han sido cruelmente asesinados, y colgados de un árbol. Mientras contempla los cadáveres de su familia, le asaltan las tropas imperiales, lucha contra ellos, es herido, pierde la conciencia y cae en redondo. Acto seguido, un nuevo plano nos muestra a Máximo atendido por Juba (miembro de una caravana de traficantes de esclavos), mientras es trasladado a Zucchabar (probablemente, en la actual Argelia).

Poco después, es entrenado como gladiador, y no tarda en alcanzar una gran fama en la arena. Aprovechándose del favor del público, se prepara a conciencia para regresar a Roma, decidido a vengar la muerte de su familia y de su protector, el emperador Marco Aurelio. Su adiestramiento evoca, ni que sea por su condición de gladiador, el deseo de victoria y popularidad de un deportista de elite, que se prepara para un gran acontecimiento deportivo para alcanzar la categoría de mito. Respecto a esto, no deja de sorprender el sentido lúdico que adopta la lucha última cuerpo a cuerpo que libran en la arena él y el emperador, y que se salda con la muerte del segundo de ellos, desatando la euforia del aforo. El realizador del filme decía con relación a esto último: “No me pregunto…si renacerá un impulso cinematográfico que tuvo ejemplos ilustres. Antes bien, me pregunto si el público establecerá un paralelismo entre mi gladiador y los mitos que las masas encuentran hoy en los campos a veces violentos, del deporte, de la política y de la vida diaria”.

Finalmente, el poder de Roma, muertos en combate el emperador y el general, recaerá en manos del Senado, al que se le restituye la confianza que Cómodo le había usurpado, al ocupar el poder ilícitamente.

A pesar del sentimiento de consternación que se adueña de todo el coliseo, de nuevo el “Happy End” hollywoodiense sellará el destino de Roma, aun contraviniendo a la Historia.
Contexto histórico:

La acción del filme se sitúa entre la victoria del emperador Marco Aurelio sobre los marcomanos, en Vindobona (la actual Viena, capital de Austria), y la sucesión al trono de éste, por parte de su hijo Cómodo, el que será el último descendiente de la dinastía de los antoninos.

Marcus Annius Aurelius Verus (Marco Aurelio) llegaba al poder en el año 161 d.C, tras suceder a Antonino Pío. Contaba con 40 años de edad, y con una sólida formación humanística, de lo que se infiere fácilmente, que fuera conocido por todos como “el filósofo”. Hallándose el emperador en Vindobona, murió aquejado de peste, el 17 de marzo del año 180, y no en manos de su hijo Cómodo, como induce a creer el filme. Marco Aurelio, no sin dificultades, alivió el peso fiscal del Imperio sobre los más desfavorecidos, al tiempo que hacía considerables esfuerzos por proteger las fronteras de Roma, y aún ampliar el territorio, cuyos confines eran sobradamente vastos, ya por aquél entonces. La afinidad que le unía al emperador precedente, Trajano, contribuyó a situarle en la línea sucesoria. Ambos eran de origen hispano, como el general Máximo en el filme. El cosmopolitismo que destila la película da a entender la vastedad de un Imperio que sólo una conducta recta podía preservar. Por ello, son muchos quienes defienden el restablecimiento de la República, como la solución más efectiva para combatir el despotismo de muchos emperadores, cuya política se basaba en una mezcla de exceso y represión, necesaria para contener a una población ávida de justicia social, y contraria al abuso de los poderosos. Para Cómodo, la única solución al descontento popular parecía ser una fórmula aparentemente infalible: panem et circenses, o lo que es lo mismo, alimento y diversión. La base del alimento, que se materializaba a través de la annona (reparto de trigo y otros alimentos de primera necesidad), la constituía, como no podía ser menos, el producto final del ingrediente principal: el pan. La diversión, por otro lado, estaba garantizada sobre la base de los espectáculos que se celebraban en el coliseo y en el circo.

Asegurado el orden en el interior por el nuevo emperador, Cómodo debía granjearse la confianza de sus enemigos, para lo cual, firmó un tratado con los marcomanos, a fin de apaciguar el territorio, también en el exterior. Sin embargo, como sostiene el historiador Indro Montanelli en su obra Historia de Roma: “Por dos veces se producía un milagro para que aquellos turbulentos germanos pudieran salvarse, un milagro del que más adelante Roma habría de pagar las consecuencias”. El emperador “gladiador”, como era conocido popularmente, gustaba de combatir como tal en la arena, y cualquier asunto de estado que perturbara su tiempo libre, que acostumbraba, por otra parte, a ser dilatado, debía solventarse a la mayor brevedad, fueran cuales fueran las consecuencias. Por un lado, había que subyugar a la población sobre la base de un doble chantaje: comida y juegos, sin coste alguno. Pero, aún así, esa maniobra no ocultaba los verdaderos problemas, caracterizados por una misérrima situación agudizada por la presión fiscal de un Imperio que ya no se bastaba a sí mismo.

Por otra parte, si bien es verdad que Cómodo era dado a luchar en la arena, como ya hemos dicho (participó como gladiador en 735 combates), es aventurado afirmar que muriera en manos del general Máximo, ya que éste fue una de tantas víctimas del emperador. Lo que sí es cierto es que Máximo recuerda a Lucio Quincio Cincinato (519-430 a.C.), un antiguo cónsul, que, según la leyenda, fue convocado al Senado en 458 a.C. para contener a los acuos, mientras estaba arando su terruño. Cuando consumó el encargo que se le había encomendado (para el cual había sido previamente designado como dictador), volvió a su casa de campo, de donde ya nunca más salió. Así pues, la recurrente elección del estereotipo del general venido a menos que regresa a Roma renovado, evoca al libertador de quien se espera derribe un régimen arbitrario, para restituir el anterior. De hecho, parece ser cierta la aspiración de algunos senadores, que defendían el restablecimiento de la República (entre ellos, el senador Graco, en el filme). Lícito o no, lo cierto es que el filme adolece de errores y de licencias, que no deben pasarse por alto. A este respecto, no está de más mencionar a John Sandys (2), un joven británico que ha escudriñado escrupulosamente el filme, llegando a contar hasta 124 errores, tanto propiamente cinematográficos como históricos.
Entre los errores históricos, algunos de los más significativos son éstos:

La utilización de sillas de montar y estribos por parte de los soldados romanos de la caballería, y del protagonista (artefactos que en aquella época no existían).

El lanzamiento en el estadio de ¡octavillas impresas! Recordemos que la imprenta se inventó en el siglo XV.

La aparición de una villa renacentista (la casa hispana de Máximo), así como de numerosos campanarios.

Los tratantes de esclavos hablan italiano (el italiano deriva del latín, por lo que entonces aún no se hablaba).

El nombre del gladiador está compuesto de tres cognomina (3), que sería como decir, de tres apellidos: Maximus Decimus Meridius.

El reinado de Cómodo duró más de tres años, muy al contrario de lo que el filme parece dar a entender, etc.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

EL DÍA DE TODOS LOS SANTOS, EL DÍA DEL MONAGUILLO


En Navezuelas, cuando empiezan a caer las primeras castañas, el primer día de noviembre, el de Todos los Santos, esta fecha estaba marcada en el calendario de los monaguillos del pueblo. Después del oficio religioso, al cual acudían más monaguillos que de costumbre, ya que había un aliciente que en otros días no había, pues se celebraba la cena de los monaguillos, la del día de Todos los Santos; después de la misa los chicos irían por las calles del pueblo pidiendo por las casa, por las ánimas de los difuntos, se utilizaba un cesto de mimbre para hacer la colecta, en la cual se depositaban los donativos de los amables vecinos, eran muy variados: manzanas, pimientos, castañas, nueces, “canvotes”(castañas asadas),etc.… y lo que más interesaba, era el dinero. Una vez recorrido el pueblo, se hacía recuento de lo recaudado, se decidía cual de las madre de los monaguillos se encargaría de hacer la cena y donde se iba a comprar la comida, si a casa de “tía Amalia” o casa de “tía Flor”, o tal vez donde “tío Narciso”.
Una vez solucionada la parte de la logística, había que cumplir con la contraprestación de este contrato no escrito, con las ánimas y con el vecino de Navezuelas, que habían cumplido su parte y te habían dado un donativo, el monaguillo tenía que cumplir la suya, debían hacer doblar las campanas de la iglesia hasta las doce de la noche.
Después de cenar los chicos se dirigían a la iglesia para comenzar con su obligación.
El edificio en sí, imponía por la oscuridad, rota por alguna vela aún encendida, por lo vacía y fría de la nave; es Noviembre, por estas fechas las nieblas ya se empiezan a apoderar del valle del Almonte, el sol del verano quedó atrás ,y comienza a hacer frío en Navezuelas.
El interruptor de las luces del coro y del campanario estaban situado en la sacristía, el ir a pulsarlo, para encender las luces era toda una odisea, el monaguillo que iba, necesitaba un gran acopio de valor, para atravesar la iglesia a oscuras.
Mientras se doblaba las campanas los demás monaguillos, se comían las castañas y las nueces, solían contar historias de fantasmas, alentadas por la imaginación de los niños y por el entorno, por el huerto adyacente a la iglesia que fue antiguo el cementerio del pueblo y sobre todo la existencia de una habitación en la sacristía de la iglesia, en el segundo piso donde se guardaban imágenes de santos, a la cual los monaguillos no se atrevían a subir si no eran acompañados por otro, era la habitación de los fantasmas.
También era frecuente que los chicos mayores del pueblo fueran a asustar a los temerosos monaguillos, aunque más de uno salió escaldado y se llevó algún castañazo.
Cuando llegan las doce de la noche el doblar de las campanas cesa, y los monaguillos vuelven a casa.